Un armario de diario que funcione necesita menos de lo que parece: dos jeans, un pantalón de color neutro, tres camisetas lisas, dos camisas y una chaqueta. Con eso salen los 28 looks de abajo, porque todos usan las mismas piezas combinadas de otra forma.

La clave no está en tener mucha ropa, está en que los colores pertenezcan a la misma familia. Si todo lo que compras es azul, beige, blanco, gris o verde oliva, todo combina con todo sin que tengas que pensar por la mañana.

Camiseta y jeans, el básico de siempre

Lo que decide si esto se ve bien o descuidado es el corte de las dos prendas. La camiseta debe llegar a media cadera y la costura del hombro caer justo donde acaba tu hombro. El jean, recto o ancho pero con el bajo rompiendo una sola vez sobre el zapato. Una camisa abierta encima convierte el mismo conjunto en algo más arreglado sin esfuerzo.

Jerséis y sudaderas

Para el día a día, el punto fino gana a la sudadera gruesa porque se ve más cuidado y abriga parecido. El jersey de medio cierre es de los más versátiles: vale solo o sobre camisa. En sudaderas, los colores lisos en tonos apagados se ven mejor que los estampados grandes, que envejecen rápido.

Camisas: de rayas, de cuadros y lisas

La camisa es lo que más sube un conjunto de diario. Las de rayas verticales alargan; las de cuadros funcionan mejor abiertas sobre camiseta. Si la llevas por fuera, que el bajo no pase de la mitad de la bragueta, o parecerá que te queda grande. Con pantalón blanco o crema es la combinación más resultona del verano.

Con chaqueta o sobrecamisa encima

La tercera capa es lo que separa un conjunto normal de uno pensado. La sobrecamisa es la más fácil de llevar a diario, porque abriga poco y se quita. La vaquera y la de ante van con todo; el blazer de cuadros con camiseta y tenis es la forma de llevar americana sin parecer que vas a una reunión. Si buscas más ideas, están en moda para hombres.

Monocromo: todo del mismo tono

Vestir de un solo color estiliza y quita decisiones. Azul marino entero, crema entero, o negro con beige. Para que no parezca un uniforme, que las texturas sean distintas: una camiseta de algodón con un pantalón de caída, o punto con sarga. Es lo que más alto se ve con menos esfuerzo.

Dudas que suelen salir

¿Cuántas prendas necesito para no repetir?

Con dos jeans, un pantalón neutro, tres camisetas lisas, dos camisas y una chaqueta salen más de veinte combinaciones distintas. Lo que limita no es la cantidad, es tener colores que no peguen entre sí.

¿Qué colores compro si empiezo de cero?

Azul marino, blanco, gris, beige y verde oliva. Todos combinan entre ellos. Deja los colores fuertes para una sola prenda, nunca para el pantalón, que es lo que más veces te vas a poner.

¿Cómo sé si el pantalón me queda bien de largo?

Debe formar un solo pliegue sobre el zapato, lo que se llama romper una vez. Si hace dos o tres pliegues, te sobra largo; si se queda por encima del tobillo sin quererlo, te falta.