Lo que hace que una foto de Snapchat funcione no es el filtro, es lo que le añades después: un dibujo a mano, el adhesivo de la hora, la canción que estás escuchando. El filtro es lo primero que se queda anticuado; el resto no.

Aquí tienes 15 ideas agrupadas por recurso, con cómo hacer cada una.

Filtros de cara

Son los más reconocibles de la aplicación y también los que más marcan la época de la foto. Los de corazones y mariposas aguantan mejor el paso del tiempo que los de animales, porque no deforman la cara. Si quieres que la foto no se vea fechada, usa uno que solo añada algo alrededor.

Dibujar encima

Estrellas sobre el cielo, corazones alrededor de la silueta, un garabato en el espejo de una tienda. Es lo que más personaliza una foto y lo que menos se pasa de moda, porque es tu letra. Con el pincel fino queda mejor que con el grueso.

Con la hora, el clima y la música

Los adhesivos de hora, temperatura y canción cuentan el contexto sin que escribas nada. Funcionan muy bien sobre fotos que por sí solas no dicen mucho: un techo, una mano contra el cielo, la ducha. Colócalos en una esquina y en pequeño.

Planes y rincones

Lo que estás haciendo, sin salir tú: la tele encendida, el cargador antes de dormir, el espejo del ascensor de camino a algún sitio. Son las más fáciles y las que mejor envejecen. Hay más ideas en las ideas para tus historias de Instagram.

Dudas que suelen salir

¿Qué filtro es el que mejor queda?

Los que añaden algo alrededor —corazones, estrellas, mariposas— antes que los que deforman la cara. Se notan menos con el tiempo y dejan que se te vea a ti.

¿Cómo consigo que se vea menos anticuado?

Usa menos filtro y más dibujo a mano. El trazo tuyo no tiene fecha; un filtro de hace cinco años se reconoce al instante.