Copiar una pose funciona mejor cuando entiendes por qué queda bien, no solo cómo se ve. Casi todas estas se reducen a lo mismo: el gesto de las manos y hacia dónde miras. Eso es lo que hay que imitar, no la ropa ni el sitio.
Son 12 poses con lo que hace falta mirar en cada una para que te salga igual.
Primeros planos
En un plano corto todo depende de la cara y de la luz. Baja un poco la barbilla y adelanta la cabeza: quita la papada y define la mandíbula. Ponte de cara a una ventana. Y no mires siempre al objetivo: mirar un poco por encima o a un lado hace que no parezca una foto de carné.




Con las manos en el pelo
Es el gesto más socorrido y el que mejor funciona, porque sube los brazos, estira el cuello y resuelve el problema de qué hacer con las manos. Que el movimiento sea suave y a medias, no con las manos plantadas: se nota cuando está congelado a propósito.


Sentada
Sentada en el suelo o en un banco, con una pierna doblada y el peso sobre una cadera. Apoya la mano en la cara o en la rodilla, nunca las dos manos quietas sobre las piernas. La foto, desde tu altura.


De perfil y de espaldas
Girar el cuerpo de perfil y mirar a cámara por encima del hombro estiliza mucho más que ponerse de frente. De espaldas al atardecer no hace falta ni posar: la silueta hace el trabajo.


Con algo más en la foto
Un perro, una capucha, cualquier cosa que ocupe las manos y dé un motivo a la foto. Son las que mejor envejecen porque no parecen hechas para la cámara. Si te van estas, mira las poses distraídas.


Dudas que suelen salir
¿Cómo copio una pose exactamente?
Ten la foto abierta al lado mientras te colocas y fíjate en tres cosas: dónde están las manos, hacia dónde mira la cara y desde qué altura está hecha. El resto influye mucho menos.
¿Puedo hacerlas sola?
Sí. Apoya el móvil en algo estable a la altura del pecho y usa el temporizador con modo ráfaga. Tendrás diez fotos donde elegir en lugar de una.







