Una pose sale natural cuando el cuerpo tiene un punto de apoyo: un muro, un bordillo, una pared, tus propias manos en el pelo. De pie en mitad de la nada y sin nada que hacer es cuando todo el mundo se queda tieso.

Aquí tienes 28 poses ordenadas por situación, con el apoyo que usa cada una y desde dónde conviene hacer la foto.

Sentada: en el bordillo, en un muro o en el suelo

Sentarse resuelve media pose, porque el cuerpo ya forma ángulos. Lo que mejor funciona: una pierna estirada y otra doblada, o las dos dobladas hacia el mismo lado. Apoya los antebrazos en las rodillas y échate un poco hacia delante. Y que la foto se haga desde tu altura o un poco por debajo, nunca desde arriba.

De pie: qué hacer con las manos

De pie hay que darle una tarea a las manos: en el bolsillo, en la cintura, colocándote el pelo o sujetando algo. Apoya el peso en una pierna y adelanta un poco la otra. Si hay una pared cerca, apóyate: cambia por completo la postura. Caminar hacia la cámara mientras disparan en ráfaga da las fotos más naturales de todas.

Con flores y naturaleza

Las flores y la vegetación funcionan como marco: parte de la planta en primer plano, desenfocada, y tú al fondo. Da profundidad sin necesidad de una cámara buena. Mira siempre a un lado o hacia abajo en estas, que mirar a cámara rompe el efecto de foto espontánea.

Primeros planos y a contraluz

El primer plano con la mano en el pelo es de las poses más fáciles y agradecidas. A contraluz, al atardecer o con neones, la silueta hace el trabajo y no hace falta ni posar. Ponte de espaldas a la luz y deja que la cámara exponga al fondo.

Tumbada y en el espejo

Tumbada en el suelo, en una hamaca o con las piernas apoyadas en la pared: cambia el ángulo y la foto ya parece distinta. Salen mejor desde arriba. Y el espejo resuelve el día que no hay nadie para hacerte la foto: tienes más en 22 poses en el espejo.

Cómo posar si te da vergüenza

Funciona en este orden y con cualquier cámara:

  1. Busca un apoyo: una pared, un muro, un bordillo. Con algo donde apoyarte dejas de pensar en el cuerpo.
  2. Pon el peso en una pierna y relaja la otra. Es el gesto que más rápido quita la rigidez.
  3. Dale una tarea a las manos. Nunca colgando a los lados.
  4. Muévete entre disparo y disparo en vez de quedarte quieta esperando. Pide ráfaga.
  5. Mira a un lado en la mitad de las fotos. Las que no miran a cámara suelen ser las que se eligen luego.
  6. Haz veinte y quédate con dos. Nadie acierta a la primera, tampoco quien sale bien siempre.

Y la hora importa más que la pose: la luz de la hora antes del atardecer mejora cualquier foto sin que hagas nada.

Dudas que suelen salir

¿Desde qué altura se ve mejor?

A la altura del pecho o un poco por debajo, apuntando ligeramente hacia arriba: alarga las piernas. Desde arriba achica el cuerpo, salvo en las fotos tumbada, donde es justo lo que funciona.

¿Qué hago con las manos?

Darles una tarea: en el pelo, en el bolsillo, en la cintura, sujetando algo. Es el único error que se repite en casi todas las fotos que salen tiesas.

¿Hay que mirar siempre a cámara?

No, y alternar es lo que mejor funciona. Mirar a un lado, hacia abajo o a lo lejos da sensación de foto no preparada, y esas son las que suelen gustar más.