Estas diez poses están pensadas para cuando no sabes qué hacer con el cuerpo delante de una cámara. Todas tienen algo en común: un apoyo, un gesto con las manos o una acción, que es lo que quita la rigidez sin que tengas que pensarlo.
No hacen falta ni sitio bonito ni buena cámara. Con la luz de una ventana o de la hora antes del atardecer salen todas.
Sentada y agachada
Sentarse o agacharse es lo más cómodo y lo que mejor sale cuando estás incómoda. El cuerpo forma ángulos solo: una pierna estirada y otra doblada, los brazos sobre las rodillas. En un bordillo, en un muro, en el coche o en la cama funciona igual. Que la foto se haga desde tu altura, no desde arriba.





De pie y en el espejo
De pie lo que resuelve la pose es apoyar el peso en una pierna y darle una tarea a las manos: en el pelo, en la cintura, ajustándote la ropa. El espejo tiene la ventaja de que ves el encuadre mientras disparas; sujeta el móvil a la altura del pecho para salir entera.



Al aire libre
Reírse de verdad es la mejor pose que existe y la más difícil de fingir: que alguien te haga reír justo antes de disparar. Y tumbarse en el suelo con una amiga cambia el ángulo y quita toda la formalidad. Hay más ideas en 28 poses bonitas para fotos.


Dudas que suelen salir
¿Qué hago si me siento ridícula posando?
Elige poses con una acción: caminar, reírte, apoyarte, colocarte el pelo. Al estar haciendo algo dejas de pensar en la cámara, y eso se nota en la foto.
¿Cuántas fotos hay que hacer?
Muchas más de las que crees. Quince o veinte de la misma idea, moviéndote un poco entre una y otra. Nadie sale bien a la primera, tampoco quien siempre sale bien.







